Las empresas familiares se alían en una inmobiliaria para ganar espacio comercial
Portal Inmobiliario de Catalunya
La mayor oferta inmobiliaria en CatalunyaLos operadores de Comertia tendrán mayor capacidad de negociación
Ariadna Trillas.- El encarecimiento de los precios de los locales ha complicado aún más la búsqueda de espacio comercial por parte de la empresa familiar autóctona de tamaño mediano. “La potencia de las grandes marcas de la distribución, internacionales o de aquí, nos pone las cosas difíciles”, admite Javier Cottet, director general de la cadena de ópticas catalana Cottet, en alusión a grupos como la sueca H&M e Inditex (Zara).
Pero Cottet, que preside además la Asociación Catalana de la Empresa Familiar del Comercio (Comertia), pensó junto a su cincuentena de socios: “uno no puede quejarse de brazos cruzados”.
La vía escogida ha sido crear una inversora inmobiliaria. Una veintena de operadores comerciales medianos -entre los cuales Benito Sports, Bóboli, Gerplex, Punto Blanco y Santiveri- ha visto futuro en el envite y el proyecto ya ha echado a andar, explica Elisabet Vilalta, directora general de Comertia.
“La gestión colectiva de proyectos de inversión inmobiliaria comercial funciona, la aportación de valor de nuestras marcas ayuda a que compres más barato”, explica Gabriel Jené, director general del grupo de ropa para el hogar La Mallorquina y presidente de la nueva empresa, CEGA SA. Ésta ha arrancado con un capital inicial de 300.000 euros y el encargo de realizar prospección de proyectos.
“A partir de aquí, se plantea a nuestros socios cada proyecto de desarrollo comercial. Si tienen la capacidad financiera, entran como inversores. Y si carecen de ella, pueden participar en la fase de explotación”, añade. Esta geometría variable se explica porque dependerá de qué operadores comerciales tengan interés en participar en cada caso. La primera materialización de esta iniciativa se ha traducido en una oferta (en la que participan 15 empresas familiares del comercio) para optar a la construcción de un complejo comercial en Lleida, que debe adjudicarse en 2009. Los socios de Comertia van de la mano de un grupo de comerciantes locales.
La nueva promotora participará en compras de locales comerciales, protagonizará implantaciones conjuntas de empresas, se presentará a licitaciones para concesiones administrativas y se implicará en proyectos de reactivación comercial de una zona. Ya existen conversaciones con el Ayuntamiento de Barcelona, por ejemplo, para repensar el mercado municipal de Vall d’Hebron. “Somos un socio industrial y con vocación de permanencia”, señala Cottet, tras recordar los cambios de manos de centros como el Maremagnum.
ELPAÍS.com 06.03.08








