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Cinco reformas en la cocina que te ayudarán a hacerla más práctica

La cocina es uno de los espacios de la casa que más acusan el desgaste en el hogar. La mayor parte de familias usan la cocina todos los días, de modo que salvo contadas excepciones, la humedad, los humos y la grasa van haciendo mella en el mobiliario, los electrodomésticos y, por supuesto, en las instalaciones que no se ven, pero están (y son imprescindibles).

Por eso es muy habitual que, al cabo de unos años, debamos embarcarnos en una obra de más o menos magnitud. A la hora de hacer la reforma en cocina es importante esperar y planear todas las actuaciones de golpe. Es decir, no tiene mucho sentido que instalemos un mobiliario a medida y no reparemos las instalaciones antiguas. ¿Te imaginas tener que desmantelarlo todo otra vez para solucionar un problema puntual en una tubería?

Por tanto, lo más recomendable es aprovechar siempre la necesidad de hacer reformas en la cocina para implementar todas aquellas mejoras que podamos, especialmente las correspondientes a instalaciones, que son las más pesadas. De este modo, aparte de conseguir una cocina más bonita en lo estético, estaremos transformando este espacio de la casa en un lugar más práctico y sostenible.

Vamos a por las cinco reformas en la cocina que no se te pueden pasar.

Cinco reformas en la cocina que te ayudarán a hacerla más práctica

1. No hagas reformas en la cocina sin revisar primero las instalaciones

Antes de ponernos manos a la obra con el montaje del mobiliario o el revestimiento de suelos y paredes en la cocina conviene hacer una revisión a las instalaciones. Es clave para no cometer errores en la reforma de la cocina. Es muy importante comprobar conductos y electricidad, además de añadir todos aquellos elementos que hicieran falta, como por ejemplo nuevos enchufes. Si no lo haces ahora, puede que en el futuro tengas problemas y sea peor el remedio que la enfermedad. ¿Te imaginas tener que regresar a las reformas? No. Antes de continuar, conviene sanear.

2. Elige los revestimientos y suelos más adecuados

En el mercado puedes encontrar infinidad de materiales distintos, pero no todos son fáciles de limpiar y conservar. Por eso, si buscas una cocina práctica, tienes que cuidar la elección de los acabados. Los revestimientos de las paredes tienen que ser resistentes a las erosiones y, por supuesto, a las altas temperaturas. La pizarra es una elección elegante y todoterreno, porque apenas necesita mantenimiento al no ser demasiado porosa. Ocurre lo mismo con el gres.

Son menos recomendables los revestimientos de mármol (muy poroso y caro), la madera o el papel pintado, que tienden a deteriorarse con más facilidad. Lo ideal es contar con materiales que puedan instalarse a través de placas de grandes dimensiones, para evitar las juntas y ser más ágil en la limpieza.

Los suelos porcelánicos, microcemento y linóleo son los más adecuados para aquellos que necesiten una solución completamente funcional. No absorben las manchas y son fáciles de limpiar. Cosa distinta es el mármol y el granito, que exigen mucho más mantenimiento y se alejan de lo que entendemos por practicidad.

La elección del mobiliario y la encimera

3. Reformas en la cocina: la importancia del mobiliario y la encimera

La calidad del mobiliario también es importante. Es posible que los materiales más baratos, aquellos con revestimientos sencillos o plásticos, terminen por estropearse al cabo de poco tiempo por el efecto de la grasa y la humedad. Los muebles de madera maciza son una opción, pero hay que mantenerlos y resultan caros.

También lo son los muebles de mármol y Silestone y, aunque menos comunes, resultan súper resistentes. Los metálicos cuentan con la ventaja de soportar bien el calor y la humedad, pero resultan muy fríos y tal vez no gusten a todo el mundo. Además, si se rayan o se golpean son difíciles de reparar. La opción más popular, por así decirlo, es la de los muebles con laminados sintéticos y de fibra de densidad media (MDF). Estos últimos se pueden redecorar con el tiempo y ofrecen una durabilidad aceptable.

Más allá de los materiales, conviene ser prácticos, eligiendo muebles que potencien el almacenaje. Una buena solución son los armarios hasta el techo, porque nos ayudan a aprovechar el espacio al máximo. También es preciso contar con la ayuda de un buen diseñador de cocinas que nos guíe para sacar el máximo provecho a los metros cuadrados que tenemos.

En cuanto a las encimeras, la variedad de materiales es ingente y como es lógico, con materiales como el mármol, el granito o la madera conviene andarse con ojo para no dañarlos. En cambio, el SILESTONE es una propuesta muy práctica para el día a día, que no se daña con facilidad y que tiene una durabilidad larga. Además, hay infinidad de colores entre los que elegir para dar a la cocina el toque estético que se busque en cada hogar.

4. Elige los electrodomésticos más eficientes

No es lo más común renovar los electrodomésticos porque haces reformas en la cocina. Lo más lógico es que, debido a su coste, esperes hasta que se vayan estropeando. En cualquier caso, si tienes pensado cambiarlos, elige siempre electrodomésticos con una etiqueta energética eficiente, que te permitan ahorrar en el consumo.

Otra cuestión a tener en cuenta es si quieres los electrodomésticos vistos o si prefieres que queden lo más integrados posible en la cocina. En este caso estaríamos hablando de equipos integrados, que se ocultan tras un panel que tiene el mismo diseño del resto del mobiliario. Si te decantas por esto último, las dificultades de instalación se incrementarán y cuando necesites repararlos, integrar uno nuevo te resultará más costoso. Los electrodomésticos a la vista son más fáciles de instalar y los acabados actuales son bonitos. Así que si quieres ir a lo práctico, solo debes tratar de elegir una misma línea, para que la estética de la cocina sea un poco más uniforme.

cocina

5. Cuida la iluminación al reformar la cocina

Es algo en lo que muchas veces no reparamos y que sin embargo resulta fundamental para que una cocina sea práctica: la iluminación. Lógicamente, en los tiempos que corren es fundamental instalar luces LED para ahorrar energía, pero, ¿en qué medida? Bueno, en realidad todo dependerá de si la cocina tiene una ventana o salida exterior, porque durante el día tendrás mucha luz.

Sin embargo, para trabajar con precisión (y en la cocina necesitarás mucha) lo más adecuado es instalar focos e incluso luces auxiliares en encimeras, mesas e incluso armarios: si los usas como despensa, los necesitarás.

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