Volver

Cuáles son los errores más comunes a la hora de pedir una hipoteca

Pedir una hipoteca es una de las decisiones económicas más importantes en la vida de cualquier ciudadano. En muchos casos, este préstamo suele ser de entre 20 y 30 años, por lo que es muy importante conocer cómo funcionan los préstamos hipotecarios para no equivocarse. 

Lo primero que debe hacer un ciudadano antes de buscar una hipoteca es conocer los diferentes elementos que las componen. Saber que es el tipo de interés, la TAE o que significan los productos combinados es muy importante para poder compara hipotecas. 

¿En qué me fijo en el TIN o en la TAE? 

Todas las hipotecas, las fijas, variables o mixtas cuentan con una TIN y una TAE. El TIN es el tipo de interés nominal y representa el precio que cobra la entidad por prestar el dinero. En cambio, la TAE representa el coste total del préstamo ya que tiene en cuenta el tipo de interés más todas las comisiones y gastos que contemple la hipoteca. 

No endeudarnos por encima de nuestras posibilidades 

Tener un trabajo estable y unos pocos ahorros puede que no sea suficiente para conseguir una hipoteca. Antes de elegir la vivienda que queremos comprar es muy importante hacer cuentas sobre cuánto dinero tengo y cuál es mi situación financiera. Este paso es muy importante para no comprar una casa que esté por encima de nuestras posibilidades y llevarnos una sorpresa cuando no nos concedan la hipoteca. 

Es muy importante que la cuota de la hipoteca no supere el 35-40% de los ingresos del futuro hipotecario. Si es superior tendrá un problema porque estará sobreendeudado y los departamentos de riesgos de las entidades rechazarán su perfil. 

Los ahorros necesarios para la formalización de la hipoteca 

Muchos usuarios desconocen los ahorros que necesitan para comprar una vivienda nueva o de segunda mano. En el caso de la vivienda nueva, el IVA es el gasto más elevado mientras que en el caso de una casa de segunda mano es el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales que varía en función de la comunidad autónoma donde se compre la casa.  En el caso de una casa de segunda mano, el comprador debe tener ahorrados aproximadamente el 10% del valor de la vivienda. A esto tendrá que sumar el 20% del valor de la casa que tendrá que aportar como ahorros. 

Por ejemplo, para una vivienda de 200.000 euros, los gastos de formalización de la hipoteca serían 20.000 euros. A esto tendrá que sumar 40.000 euros de ahorros. En total, para comprar una casa de unos 200.000 euros el futuro hipotecado debe contar con unos 60.000 euros. 

El ITP de las viviendas de segunda mano ronda desde el 4% del valor de la casa hasta el 10%, este porcentaje lo determina cada comunidad autónoma. Sin embargo, el IVA es siempre el mismo porcentaje; un 10% en toda España.

No conocer los productos combinados 

Tras la ley hipotecaria de junio de 2019, los bancos no pueden obligar a los clientes a contratar un producto vinculado. Sin embargo, sí pueden ofrecer descuentos en sus tipos de interés si el hipotecado decide contratar un seguro, una tarjeta o un plan de pensiones. 

A veces la rebaja que ofrecen las entidades por la contratación de este producto no supone realmente un ahorro considerable. En este punto es muy importante hacer cuentas para saber si realmente es interesante este producto o no.  

Quedarse con la primera opción sin haber comparado

Para poder tomar la mejor decisión conviene hacer un ejercicio de búsqueda y comparación de hipotecas. Muchas veces nos conformamos con la oferta que nos hace nuestro banco de toda la vida y no comparamos. 

El papeleo y la falta de información hace que muchos ciudadanos no hagan una buena comparación, lo que es importantísimo para dar con la mejor hipoteca según nuestro perfil. En este punto los comparadores hipotecarios pueden ayudarnos a dar con el préstamo más indicado. 

Las noticias del sector en tu email

recibe semanalmente nuestro boletín de noticias