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Viviendas acogedoras para resguardarse del frío

El verano se ha marchado definitivamente para dejar paso a los primeros fríos. Y aunque el sol todavía calienta por las tardes, durante buena parte del día ya toca llevar la chaqueta. Estos días de otoño son perfectos para disfrutar de unos días en la montaña, disfrutando de un paseo al aire libre por el bosque y de un cálido regreso, a los pies de la chimenea y con unas castañitas calientes para merendar.

Hoy queremos invitarte a visitar una bonita selección de viviendas en la montaña, acogedoras y preciosas, para resguardarte del frío tras un paseo, en los días de puente o durante tus vacaciones familiares. ¿Te animas a descubrirlas? En cuanto las veas tendrás ganas de mudarte. ¡Vamos!

Viajamos hasta Vallcebre, un pequeño municipio de La Cerdaña, donde encontramos dos masías catalogadas del año 1910, totalmente reconstruidas y restauradas. Están rodeadas de prados y bosques, pero es que además, tienen una superficie total de casi 600 metros cuadrados. La primera casa consta de dos plantas y un altillo, garaje, zona de estudio, porche y sala de verano. La segunda casa está distribuida en dos plantas y anexos y es un poco más pequeña. Tiene una planta baja con comedor y estufa de leña, cocina integrada, sala de estar con chimenea y baño completo.

En el Parque Natural Alta Garrotxa hay una masía cálida y acogedora como pocas. Está ubicada en Beget y tiene nada más y nada menos que 300 metros cuadrados, seis habitaciones exteriores con vistas al río y al entorno del pueblo, además de tres baños. Consta de salón comedor, cocina vasca de leña y unos acabados artesanales típicos. En el exterior consta de una barbacoa y una gran terraza equipada con un porche y una gran mesa para celebrar encuentros.

Orientada al sur y con unas amplias vistas al valle, tenemos a Can Felip, una masía preciosa situada en los Pirineos, concretamente en la localidad de Farrera. Fue restaurada hace quince años por la propietaria actual. Sus tres plantas están distribuidas en tres dormitorios, dos baños, una gran sala y un comedor que conecta con una espaciosa y luminosa cocina. La puerta trasera da al patio y a su vez a unos escalones de piedra que dan acceso a un huerto y un terreno contiguo.

Salimos de nuestras fronteras para llegar hasta Andorra, concretamente hasta Ordino, donde encontramos un chalet encantador. Situado en una zona residencial tranquila, rodeada de naturaleza, tiene 250 metros cuadrados y está parcialmente reformado. Se divide en tres plantas, que a su vez se distribuyen en tres habitaciones, tres baños, un gran salón comedor con dos terrazas y una cocina independiente totalmente equipada. Su diseño y decoración son encantadores: perfectos para disfrutar de una cálida tarde al calor de la chimenea.

Y terminamos nuestro viaje otoñal Sesué, en un chalet con unas vistas inmejorables al Valle, donde podrás disfrutar de momentos únicos con tu familia y amigos. La casa está construida sobre una parcela de 13.750 metros cuadrados, que se dice pronto, acceso privado a la finca y al jardín. La casa cuenta con dos plantas y sótano, gran salón comedor con chimenea y un gran ventanal con vistas, sala de juegos, cuatro habitaciones amplias, cinco baños y cocina.

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