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Ventajas y desventajas de comprar un piso en nuda propiedad

Cuando empiezas a buscar una vivienda te das cuenta de las múltiples opciones que existen: pedir una hipoteca, pagarla al completo al momento, alquiler con opción a venta… En ocasiones, habrás encontrado ofertas de casas a un precio bastante más reducido a lo que es habitual en el mercado. Y que están señaladas como nuda propiedad. Los expertos de iAhorro.com nos explican en qué consiste esta fórmula.

Pero, ¿qué es la nuda propiedad?

Cuando compras un piso en nuda propiedad, compras una vivienda en la que actualmente vive gente. Normalmente, los dueños de estos pisos son personas mayores con un estado de salud más o menos delicado. Estas personas quieren seguir disfrutando de su piso hasta el final de sus vidas, pero pudiendo sacar una rentabilidad de ello. 

Y, ¿cómo es posible ser dueño de una vivienda sin poder utilizarla? Esto se debe a que la propiedad de una vivienda se compone de dos partes. Por un lado la nuda propiedad y por otro el usufructo vitalicio. 

La nuda propiedad es ese derecho a ser dueño de la vivienda. Pero lo que da derecho al uso y disfrute de la casa, es decir, a vivir en ella, es el usufructo.

Por lo tanto, una persona puede ser dueña de un inmueble, pero no tener derecho a vivir en ella y viceversa. Así el propietario de una vivienda puede poner a la venta la nuda propiedad y seguir sustentando el usufructo del inmueble. 

Cómo afecta al comprador

Cuando se compra una vivienda adquiriendo una nuda propiedad se adquiere solo la propiedad. La vivienda no se podrá usar, ya que el usufructo seguirá correspondiendo al propietario hasta su defunción.

La compra de nuda propiedad empieza a ser algo habitual en España. Entre otros motivos, por los precios que se pueden conseguir. Al comprar la nuda propiedad de una casa el precio de esta puede rebajarse entre un 30% y un 50% sobre el precio de mercado. Así, se pueden encontrar casas donde los precios más baratos llegan a los 60.000 euros y los más caros superan los 500.000 euros. 

No se podrá hacer uso de la vivienda inmediatamente, pero se trata de una inversión a futuro a unos precios reducidos. También habrá que hacer frente al pago del notario, registro e impuestos. Además, una vez extinguido el usufructo habrá que pagar nuevos gastos de registro e impuestos para la adquisición del pleno dominio de la propiedad. Un derecho que sí tiene el propietario es que si necesita liquidez de nuevo, puede vender su nuda propiedad, respetando siempre el usufructo.

Cómo afecta la nuda propiedad al vendedor

Como decíamos, es habitual que los vendedores sean jubilados que en muchas ocasiones no tienen herederos. Además, el sistema de pensiones no les garantiza un adecuado nivel de vida. Y al llegar a una edad más avanzada optan por la utilización de su patrimonio inmobiliario para mejorar sus ingresos, poniendo a la venta la nuda propiedad de sus casas.  

Esta nuda propiedad se puede vender a cambio de un importe inicial, ante notario. El proceso de venta es el mismo que en la venta habitual de una casa, anunciar la casa o piso en un portal inmobiliario, contratar una inmobiliaria, etc. 

La mayor ventaja como vendedor es disponer de efectivo al momento sin tener que dejar de hacer uso de la vivienda. 

Este dinero va en función de la edad y expectativa de vida del vendedor. Es decir, a mayor expectativa de vida menor precio de venta. Si por algún motivo el usufructuario no va a vivir en el inmueble, podrá alquilarlo sin necesitar el permiso del nudo propietario.  Algo negativo respecto a esta venta es la reducción del patrimonio familiar. Porque si se tienen herederos, no podrán disfrutar de la vivienda. Además, el vendedor debe correr con el gasto de liquidar la plusvalía municipal.

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