Volver

¿Cómo funciona el alquiler entre amigos o familiares?

Ya sabemos que acceder a una vivienda en alquiler no es fácil en estos momentos, en parte por la escasez de inmuebles disponibles y, por supuesto, por los elevados precios que estas viviendas tienen en el mercado. Y es que, muy a pesar de que existen distintas ayudas y subvenciones para el alquiler, no son pocos los que tienen que superar el umbral recomendado del 30 % de sus ingresos para poder hacer frente a un alquiler.

Por esta razón es muy común que, en caso de necesidad, recurramos a la ayuda de amigos y familiares. De ahí que nos preguntemos si es posible el alquiler entre amigos y familiares y, en caso afirmativo, si hace falta redactar y firmar un contrato de alquiler. ¿Se puede pagar una cantidad simbólica por alquilar la vivienda? ¿Qué pasa si hay una avería o se produce un accidente doméstico?

¿Cómo funciona el alquiler entre amigos o familiares?

¿Se puede acordar un alquiler entre amigos o familiares?

La respuesta, a priori, es sí. Es cierto que cuando hablamos de compraventa, vender una vivienda por un precio simbólico no es factible ni legal. No en vano, hay que pagar los impuestos que correspondan (ni más ni menos). Ahora bien, cuando se trata de un alquiler, la cosa cambia. De acuerdo con el artículo 17 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) que es la que regula el alquiler de viviendas, la renta será la que libremente estipulen las partes.

Esto significa que las dos partes podrán acordar el precio que deseen. Esta cuestión cambia con la Ley de Vivienda, en el sentido que el propietario, si el inmueble se encuentra en una zona de las declaradas tensionadas, no podrá sobrepasar una renta determinada. Pero en esta ocasión, estamos hablando de un alquiler a la baja. Queda claro, pues, que un alquiler entre amigos o familiares puede ser por un precio simbólico: un euro al mes, por ejemplo. 

¿Tiene que realizarse un contrato de alquiler?

Debes saber que realizar un contrato de alquiler no es obligatorio a la hora de alquiler entre amigos y familiares. Esto también es así en aquellos casos en los que se quiere alquilar una habitación. Para formalizar el alquiler bastará con un pacto entre casero e inquilino, pero siempre es recomendable que los derechos y obligaciones de ambos queden por escrito. Y es que con estas cosas nunca se sabe. Por tanto, te recomendamos realizar un contrato de alquiler en el que queden bien claras las condiciones del alquiler.

¿Cómo funciona el alquiler entre amigos o familiares?

¿Cómo se declara un alquiler entre amigos y familiares con precio simbólico?

Ya hemos visto que se puede acordar un alquiler entre amigos y familiares por un precio simbólico o incluso gratis. Puede ser el caso de unos padres que dejan vivir a su hijo en una segunda residencia en propiedad o unos amigos que ceden su casa a otro amigo con apuros económicos o que acaba de divorciarse y no ha encontrado todavía un piso en el que alojarse. Debes saber que, si existe un contrato, alquilar gratis o a un precio simbólico será un acto de buena voluntad por tu parte, porque Hacienda te pedirá un 2 % del valor catastral de la vivienda que tendrás que abonar, lógicamente, en forma de impuestos.

Si firmamos un alquiler entre amigos y familiares por un precio de mercado, tendremos que declarar los beneficios en la Renta. Aunque debes saber que si se trata de un familiar, podrás aplicarte una reducción de entre el 60 % y el 100 % de los impuestos. Todo dependerá de la edad que tenga o de si tiene algún tipo de discapacidad reconocida.

photo_autor

¿ Sabes quién es ?

Las noticias del sector en tu email

recibe semanalmente nuestro boletín de noticias